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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Insensata. date la vuelta y mírame. soy el de rojo- pensó



18
Quería pelear al borde del abismo sin sufrir ningún tipo de castigo después. En realidad nunca lo pensaba. Siempre tan absorta en sus propios sueños y trastornos psicológicos, nunca paró a pensar en que vivía en un mundo de cartón, colgado de un hilo invisible atado al resto de la inmensidad. Le gustaba levantarse de la cama, bailar un rato y volver a dormirse. Se sentó a saborear sus 2,30€ bien empleados. No se sabe cómo, acabó perdida entre marañas de ventanas polvorientas y de puertas entornadas que daban al jardín del patio. Pero todo volvió, las rampas metálicas también volvieron. y volvió a caer en el torbellino de ideas mal puestas y pensamientos poco oportunos. Pero tan profundamente, que no oía el eco de su propia voz entre la confusión y la sorpresa. Oyó un lejano timbre. Otra llamada, pensó. Eran las 7:30. Y así las noches volvieron a ser días, al igual que los días se hacían noche, creía. Ya no lo sabía. Nunca volvió a descubrirlo. Eran las 23:59:59.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Well pick me up with golden hands

Y eso que antes pensaba que el tema amor estaba en todas partes. Y ahora, ahora vivimos dentro de él de lo mucho que aparece, reaparece y vuelve a aparecer. porque ya no son sólo las canciones que se repiten en contenido, ni las fotos, ni los comercios. Somos nosotros. Pero lo peor de todo es que no hablamos del amor en su estado más puro, más natural, sino el más dificil de todos, el enreversado en palabras torcidas. ¿Qué fue del amor? Un día se disfrazó de amistad para que no lo encontrasen y desde entonces lo hemos remplazado por un débil sustituto. Mi teoría es que nos comemos tanto la cabeza porque no encontramos el de verdad, y es porque está escondido en una furgoneta con un Dj que pone champagne supernova a todo volumen.
Y de eso va mi búsqueda. La cuestión es que nunca he sabido exactamente lo que buscaba. y ahora me acabo de acordar de Juan Ramón Jimenez y de que al final, en la última etapa buscaba lo verdadero. Sí, me frustro si me leo un libro en el  que se anuncia un secreto trascendental y no resulta serlo. Porque busco eso, lo único al fin y al cabo. Aún no sé lo que es, es cierto. Pero me inclino hacia lo que he intentado describir al principio de este texto.


voto por tarde de galletas

lunes, 14 de noviembre de 2011

The only thing is everything

Sin destino es una bonita idea. Lo inevitable asusta, es lo que más pesa. No tanto el destino en sí, sino la idea que tenemos de él, nos controla. Me siento marioneta. Controlada por mis propias ideas del temor. Lo inevitable nunca aplacable. Il faudrait peut-être qu'on mette fin à cette histoire de fous. Le non-sens complet. La religion de l'absurdité. C'est ça la vie, à la fin. Rien de plus que quelques idées mal arangées qui ont voulu sortir un soir se balader sans savoir qu'elles seraient toujours prisonnières. Encerradas en nosotros mismos.




viernes, 7 de octubre de 2011

Como las princesas,

que son tan sensibles que notan la rotación de la tierra, por eso se marean tanto



I lost my way to anywhere

jueves, 6 de octubre de 2011

they don't like my dirty hair



Siento que las palabras nunca son suficientes. Mi mundo está peor que nunca y nadie parece haberse dado cuenta que todo está del revés. Dicen que el cerebro tarda tres días en acostumbrarse. Que si miras a través de unas gafas que lo vuelven todo del revés, a los tres días ves bien, y si te las quitas vuelves a ver del revés. No creo que mi cerebro tarde setenta y dos horas en volver a la normalidad. No creo que mi cerebro vuelva jamás a la normalidad. Y bueno, más que un adiós es un lohepasadogenial. Sé que aunque todo sea negro, en realidad es un velo que yo misma creo a mi alrededor. Tengo entendido que el pesimismo no es más que una forma de protegerse del miedo al fraude; ¿qué más da? odio la extraña manía que tenemos de justificarlo todo, de buscar siempre una maldita explicación. Es posible que ahora parezca que todo se reduce a un desfile de pensamientos anacrónicos. en las fachadas arden los recuerdos grabados. mi cabeza juega con las ideas igual que el aire de una habitación con el humo; ascienden, chocan contra el techo, bajan hasta el suelo y quedan circulando sin rumbo fijo. en repeat. jugamos a intentar controlar lo que pasa en nuestras mentes, pero hay imágenes inscritas contra las que no se puede competir. Serán siempre las mejores. No me siento con fuerzas como para explicar, hablar o simplemente mencionar. Seguiré buscando las fuerzas otra vez y ya veremos en tres días lo que sigue grabado.